jueves, 24 de mayo de 2018

Veranito en el Raval

El sol, que quema tu piel,
pequeñas palmeras podadas,
que solo dan una triste sombra,
y que no evitan que el asfalto
el acero y el hormigón,
ardan como en el infierno.

Y por tu nariz entran,
fragancias de plantas, flores,
meado, cloaca y poca higiene,
comidas de otros mundos,
y el olor a sal y a mierda,
de la orilla de la Barceloneta.

Veranito en Raval.

Skaters y ciclistas salvajes,
que se creen dueños y señores,
de esta jungla de asfalto,
guiris con chanclas y calcetines,
inmortalizando con su cámara,
la decadencia del ser humano.

Maletas ardiendo en la acera,
olor a quemado en la calle,
sangre sobre un cajero de La Caixa,
coches de mossos y de la urbana,
en las calles, en las plazas,
controlando a borrachos y yonkis.

Veranito en Raval.

En estas calles, el sol calienta,
las excentricidades de la vida,
en estas calles, todo es multi:
multicultural, multitudinario,
multimillonario, toxicómano.
Aunque de lo último haya
mucho más que de lo primero.

Veranito en Raval

sábado, 12 de mayo de 2018

Me quedo igual





Bocas que vienen y se van,
caricias que duran un suspiro,
suspiro de pasión,
siempre pasajera,
que se marcha por donde vino,
y vuelta a empezar.


Bocas que aportan,
y otras que dan igual,
miradas que hielan,
caricias que queman,
pero siempre vuelve,
la soledad.


Perdéis más de lo que ganáis,
y yo, yo me quedo igual,
por que yo ya he hecho,
todo lo que tenía que hacer.
Yo ya se cual es mi sitio.
Solo me queda vivir.


Bocas que vienen,
bocas que van,
bocas que pierden,
y yo me quedo igual.


martes, 1 de mayo de 2018

Veneno en la piel







Dices que tienes veneno en la piel,
y que tienes un tacto divino,
asi que dejame que lama,
cada centímetro de tu cuerpo,
y acabe intoxicado a placer.


Dulce veneno,
jugo de amor en mi boca,
música que sale de la tuya,
que hace temblar la habitación,
y me retumba el alma.


Labios, besos, pasión,
sangre que hierve,
primavera en vena,
y el ansia de controlar,
lo que es ingobernable.


Como nos gusta complicarnos la vida,
y montar castillos en el aire,
que luego son arena, polvo,
que vuelan con el viento
y se te cuela en los ojos.


Dices que tienes veneno en la piel,
y que tienes un tacto divino,
asi que dejame que lama,
cada centímetro de tu cuerpo,
y acabe intoxicado a placer.